Entre los siglos VIII y VI a.C., numerosos habitantes de las
ciudades de Grecia emigraron a diferentes lugares de las costas
mediterráneas y del mar Negro.
Muchos de estos territorios eran conocidos por los comerciantes
que recorrían las costas en busca de productos, especialmente
metales.
La escasez de tierras, la miseria en la que vivían muchos
campesinos y la posibilidad de ser esclavizados por deudas llevó a
muchos griegos a abandonar sus ciudades y a instalarse
definitivamente en esos lugares, donde fundaron colonias a
imitación de sus ciudades de origen.
Los gobiernos de las polis griegas organizaron esta oleada
migratoria porque representaba numerosas ventajas para las
ciudades: se liberaban de los desocupados y la construcción de
barcos para los que se marchaban significaba una buena fuente de
ingresos.
La expansión griega:
Abordo de ligeras embarcaciones los griegos recorrieron las
costas en busca de lugares adecuados para establecerse, extraer
productos y comerciar con los indígenas.
Las nuevas polis que fundaron se consideraban colonias de la
ciudad de origen, pues aunque eran completamente
independientes, mantenían con la metrópoli estrechos lazos
comerciales y culturales.
En el mediterráneo la zona más importante donde se ubicaron fue
el Sur de Italia y Sicilia en la cual crearon la Magna Grecia.
También llegaron a su extremo occidental, fundaron la colonia de
Massalia y se instalaron en la península Ibérica en la cual
desembarcaron por primera vez en el año 575 a.C. y fundaron
diversas colonias a lo largo de la costa oriental. Las más
importantes fueron Rhode, Emporion, Hemeroskopeion, y Mainake.
Desde sus colonias, instauraron un próspero comercio con los
pueblos indígenas.
El contacto con los griegos supuso paro estos pueblos grandes
avances: la difusión de la vid y el olivo, el conocimiento de
nuevas técnicas entre otros.
Fuente: DOMUS, Libro Historia, Geografía y Ciencias Sociales 7mo Básico.
que buena pagina :D
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