jueves, 24 de octubre de 2013

La guerra del Peloponeso

La guerra del Peloponeso (431–404 a. C.) fue un conflicto militar 

de la Antigua Grecia que enfrentó a la Liga de Delos (conducida 

por Atenas) con la Liga del Peloponeso (conducida por Esparta).


Durante la primera fase, llamada la Guerra arquidámica, Esparta 

lanzó repetidas invasiones sobre el Ática, mientras que Atenas 

aprovechaba su supremacía naval para atacar las costas 

del Peloponeso. Este período de la guerra concluyó en 421 a. C., 

con la firma de la Paz de Nicias. 



En 415 a. C., Atenas envió una inmensa fuerza expedicionaria para 

atacar Siracusa, en Sicilia. La expedición ateniense, que se 

prolongó del 415 al 413 a. C., terminó en desastre, con la 

destrucción de gran parte del ejército y la reducción a 

la esclavitud de miles de soldados atenienses y aliados.


Esto los llevó a la fase final de la guerra, que suele ser llamada 

la Guerra de Decelia. En esta etapa, Esparta, con la nueva ayuda 

de Persia y los sátrapas (gobernadores regionales) de Asia Menor, 

apoyó rebeliones en estados bajo el dominio de Atenas en el Mar 

Egeo y en Jonia, con lo cual debilitó a la Liga de Delos y, 

eventualmente, privó a Atenas de su supremacía marítima. La 

destrucción de la flota ateniense en Egospótamos puso fin a la 

guerra y Atenas se rindió al año siguiente.



Las guerras griegas, mientras tanto, que originariamente eran una 

forma de conflicto limitado y formal, se convirtieron en luchas sin 

cuartel entre ciudades estado que incluían atrocidades a gran 

escala. La guerra del Peloponeso, que destrozó tabúes religiosos y 

culturales, devastó extensos territorios y destruyó 

a ciudades enteras, marcó el dramático final del dorado siglo V a.C. 

de Grecia.

Fuente: DOMUS, Libro Historia, Geografía y Ciencias Sociales 7mo Básico 2013.

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